Título Original Yo soy la Juani
Año 2006
Nacionalidad ESPAÑA
Dirección BIGAS LUNA
Productores ejecutivos LUIS DE VAL, BIGAS LUNA
Director de fotografía ALBERT PASCUAL
Director artístico CHU UROZ
Guión BIGAS LUNA, CARMEN CHAVES GASTALDO
Sonido FERRAN MENGOD
Montaje JAUME MARTÍ
Diseño gráfico BETTY BIGAS, EDUARD HERVÀS
REPARTO: Verónica Echegui, Laya Martí, Dani Martín.
SINOPSIS: Juani tiene problemas en su casa y discute con su novio, no hay quien le aguante. Están juntos desde los quince años, sus celos y sus indecisiones son insoportables. Juani explota, lo deja y decide hacer todo lo que no ha hecho mientras ha estado perdiendo el tiempo con él. Harta de conformarse y de tanta tontería, lo que ella quiere es ir adelante y triunfar en esta vida. Va a ser actriz y que nadie lo dude porque lo conseguirá, que quede muy claro, ella es la Juani y la Juani es lo +.
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Antes que nada, decir que soy de los mayores detractores del cine español. Sin embargo, desde que vi los primeros anuncios sobre esta película y pensé: "¿Una película sobre bakalas de extraradio de la peor especie?" no pude evitar querer verla.
Creo que desde los primeros minutos de película, salta a la vista que lo que estamos viendo no es tan simple como parece:
Destripamiento: (Pulse y arrastre sobre el recuadro si desea leer el texto.)
Con ese monólogo en off inicial (a lo Alta Fidelidad o Ciudad de Dios), pero interpretado en este caso por una bruta sin inquietudes, y cuyo contenido es de lo más absurdo y superficial, lo que me vino a la cabeza entre tanta risa fue: "¿Pero esto qué es?"
Mezclando una estética entre hortera y exagerada (partiendo de que la protagonista no tiene ningún gusto), Luna nos sitúa en un cuento del sueño americano (o español más bien), sobre el deseo de triunfar (en este caso, Juani quiere ser actriz).
Pero dado que la identificación con la protagonista es totalmente nula (nadie se identifica con una estúpida), todas las escenas relacionadas con las emociones adquieren un cariz distinto:
Destripamiento: (Pulse y arrastre sobre el recuadro si desea leer el texto.)
Las escenas en las que Juani sufre por no conseguir lo que quiere, planteado todo desde un punto de vista dramático, no provocan sino risas en la sala, risas totalmente intencionadas por parte del director.
Así pues, la película acaba por mostrar una posible segunda lectura: que todo es una inmensa farsa. La película no deja bien a sus protagonistas en ningún momento, sino que no para de burlarse de ellos.
En conclusión, recomiendo a los que la crucifiquen antes de ir al cine que le den una segunda oportunidad, porque creo que es lo suficientemente interesante como para verla.