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Silvio: A la diestra del cielo

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Silvio: A la diestra del cielo 

mensajeVie 23 Nov, 2007 10:09 pm.

MacLeod

7
Sexo:Sexo:Hombre

SILVIO: A LA DIESTRA DEL CIELO

ESPAÑA, 2007
DIRECCIÓN: FRANCISCO BECH.
PRODUCCIÓN: LA MIRADA OBLICUA/RTVA
DOCUMENTAL


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Sinopsis:
Musicalmente enmarcada en el rock y la fusión, la figura de Silvio Fernández Melgarejo fue la de un personaje legendario. Su fama se extendía por todos los niveles sociales de Sevilla, mientras se labraba el calificativo de músico de culto en el resto del país. Este documental cuenta su historia y su vida llena de excesos y genialidad. Para Francisco Bech, "el documental narra la singular vida de un caso excepcional dentro de la música española y que al mismo tiempo ofrece un retrato distinto y profundo de la ciudad de Sevilla y de su ideosincrasia".

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Crónica de ABC

Que Silvio Fernández Melgarejo es un personaje de película es algo que ya nadie pone en duda. Pero hasta ahora la vida del rockero más rebelde que haya dado este país no había sido llevada al cine. «A la diestra del cielo», del sevillano Francisco Bech, supone el estreno del genial músico de La Roda en la gran pantalla. Tras cuatro años de rastreo por grabaciones caseras inéditas y entrevistas a más de 40 personas cercanas a Silvio, Bech presenta en el Festival de Cine Europeo de Sevilla, y posterioremente en el Iberoamericano de Huelva, un documental en el que «cuento la historia de Silvio tal y como fue dando todos los detalles que no se sabían o que eran una especie de leyenda urbana. Es una narración sobre el personaje de Silvio y sobre sus circunstancias. No se trataba de contar la historia pura y dura, sino contextualizarla para que los fans de Silvio flipen y los que no lo conocen descubran a un personaje con una vida muy interesante: una inglesa millonaria con la que se casa, el alcoholismo...».
En un primer momento, Bech quiso hacer el documental por su cuenta y riesgo, «pero luego pensé que era mejor buscar una productora. Así contacté con Álvaro Begines, de La Mirada Oblicua, y hemos sacado el proyecto adelante con la coproducción de Canal Sur». La obra, en la que se recorre cada etapa del rockero, tiene muchos momentos para la reflexión: «Los últimos años, por ejemplo, fueron especialmente duros porque estaba pagando un precio por 30 años de cachondeo. Tú sales una noche y llegas a las seis de la mañana a tu casa. Pero él salió una noche y llegó a los 20 años. Vivió en un cachondeo continuo. Yo creo que era consciente del marrón que tenía encima, pero le gustaba, no era infeliz. Una vez le preguntó un periodista que si se consideraba un maldito y él dijo que no, que era un bendito porque vivía y comía sin hacer nada».
A lo largo de los 90 minutos que dura la cinta, hay otros momentos reveladores: «Se ve que Silvio tiene muchas contradicciones. A él siempre le gustaba dar una vuelta de tuerca más. Si todos los artistas son del Betis, yo soy del Sevilla. Si un rockero no puede ser creyente, yo soy cofrade y el más religioso del mundo. Pero le salía de forma natural». De hecho, hay una anécdota que resume toda su esencia: «En Madrid, grabando el primer disco, había en el estudio un bote de limpiar los cabezales y se lo bebió. Se puso malísimo, se le hincharon las piernas y la cara. El médico le mandó reposo en el hotel y los otros siguieron grabando el disco hasta que se recuperara. Cuando llegó el último día había una cuenta de 300.000 pesetas del año 80 en la habitación. Silvio iba machacando sus propias oportunidades».


Noticia de EL PAIS

"Yo no le canto al consciente de la gente, sino a su subconsciente; para que cada uno lo traduzca". Ésta es una de las frases lapidarias que se le oye pronunciar al rockero sevillano Silvio en un documental que reconstruye su vida a través de medio centenar de entrevistas, de sus apariciones en televisión y de muchas grabaciones de sus conciertos. Silvio, a la diestra del cielo, dirigido por Francisco Bech, se estrenará en el Sevilla Festival de Cine, que comenzará el 2 de noviembre.
La obra es una película biográfica en formato de largo documental (90 minutos) sobre el desaparecido rockero sevillano Silvio Fernández Melgarejo (1945-2001). Participan desde artistas como Raimundo Amador, Alberto García-Alix y Luz Casal hasta el cardenal Carlos Amigo Vallejo.

"De Silvio se han contando siempre tantas historias que era importante fijar su imagen a través de la gente que hemos compartido la vida con él; de lo contrario nadie sabría en realidad sí las historias urbanas que circulan son realidad o ficción", apunta Pive Amador, quien desde 1973 fue su manager, su batería, la voz que le suplía en los conciertos cuando él decidía desconectar y su enfermero en los últimos tiempos. Pero, sobre todo, fue el amigo que le impulsó a seguir adelante.

El documental es la ópera prima del sevillano Francisco Bech, de 35 años, quien ha invertido los últimos tres años en este proyecto con la colaboración del también realizador Álvaro Begines y de Pive Amador. "Lo descubrí en los noventa. Su música me encantaba y comencé a ir a todos los conciertos que podía. Sin embargo, fue en 2003, cuando me encontré con Don Curro [barbero, músico y uno de los amigos de Silvio que ha ido recopilando su historia a través de grabaciones y objetos] cuando comencé a investigar y recopilar material sobre él", explica Bech. El largometraje tiene un presupuesto de 170.000 euros y cuenta con subvenciones de Canal Sur Televisión y la Diputación de Sevilla, entre otros.

La película se ha rodado, entre otros lugares, en Sevilla, Madrid, Barcelona, Marbella (Málaga), Amsterdan y Londres. Además de las entrevistas, el director ha manejado 15 horas de grabaciones inéditas de Silvio y material tan curioso como un corto que rodó García-Alix en 1984. Se titula No hables más de mí y Silvio aparece como actor junto a Ana Curra y al propio García-Alix. "Yo le había dado unas indicaciones, unas pocas frases que tenía que decir para darme la entrada. No hizo nada de lo que le pedí pero, cuando vimos la copia, nos sorprendimos al ver lo bien que estaba", recuerda el fotógrafo.

El músico sevillano comenzó en los años cincuenta tocando la batería en grupos como Los Cinco Mercury, se retiró a principios de los sesenta cuando se casó con Carolina Williams, una rica heredera inglesa de familia aristocrática, y se fueron a vivir a lo grande en Marbella.

"Me enterado de cosas como de que puso un mesón en Marbella en el que no pagó nunca nadie. Lo tuvo abierto hasta que se acabó la bebida", comenta Pive Amador. Su mujer, quien también aparece en la película, le abandonó con el hijo de ambos, Sam, porque no aguantó el ritmo de vida del músico. "El no poder ver más a su hijo nunca más y, poco tiempo después, el suicidio de su única hermana con 20 años le marcaron para siempre", apunta Amador.

"El no creía en el futuro y, menos aún, en el pasado; por lo que decidió vivir el presente lo mejor que pudo", añade Amador. El Pájaro, el guitarrista que lo ha acompañado en buena parte de su carrera, lo define bien: "La primera vez que lo vi, sólo andando ya le vi el compás".

Reseña de Diario de Sevilla

La cuarta edición del Sevilla Festival de Cine Europeo, que se celebrará del 2 al 10 de noviembre, estará compuesta por más de 150 títulos procedentes de 33 países, entre largometrajes, documentales y cortometrajes. Se tratará de producciones recientes y en su mayor parte europeas, ya que no sólo se ha contado con las naciones miembros de la Unión, sino también con aquellas que están proceso de integración como Turquía, los países balcánicos, Noruega, Rusia, así como con los países de influencia europea, Suiza, Israel y Palestina.
El festival comprenderá un estreno mundial y 16 nacionales en su sección oficial y destinará 240.000 euros en premios a las películas ganadoras de las diferentes secciones de carácter competitivo, que serán cuatro: la Oficial, que constará de 16 películas, el Eurodoc, compuesto por 10 documentales, Europa-Europa y Eurimages, que tendrán 33 y 8 largometrajes de ficción respectivamente. El estreno mundial será el de "Déjate caer", del sevillano Jesús Ponce.

Entre las secciones no competitivas destaca la creada en esta edición donde se emitirán documentales que tratan de la historia y la actualidad desde Andalucía, que incluirá, entre otros, los dedicados a la figura del rockero sevillano Silvio, titulado "A la diestra del cielo", al legendario grupo Veneno, titulado "Dame Veneno" y otros dedicados al pueblo del Sahara y al Marruecos actual. En reconocimiento a su trayectoria profesional y coincidiendo con que su país es el invitado de este certamen, se homenajeará al checo Jiri Menzel, quien además concursará en la sección oficial con su último trabajo, "Yo serví al rey de Inglaterra".

Otra del Diario de Sevilla:

"Siempre he sido un gran seguidor de Silvio y notaba que faltaba algo en torno a él para que su figura estuviera completa. Había muchas leyendas urbanas, muchas pequeñas historias y anécdotas, y quería de algún modo aglutinar todo eso", explica Francisco Bech, documentalista aficionado que ahora, tras cuatro años de trabajo, da el salto al audiovisual profesional con A la diestra del cielo, retrato con vocación de objetividad, en la medida que el mito lo permite, de un músico singular, Silvio Fernández Melgarejo.
La cinta, que, formando pareja con Dame veneno, de Pedro Barbadillo, estrenará el próximo martes el Sevilla Festival de Cine Europeo, intenta poner en pie la trayectoria vital del cantante sevillano desde sus comienzos y hasta su fallecimiento, hace ahora seis años. Más de 50 entrevistas e incontables horas de vídeo, muchas de ellas inéditas, se concentran en 90 minutos por los que desfilan compañeros de pupitre, amigos de la infancia y la adolescencia, familiares y colegas. Entre ellos, otro personaje peculiar, el barbero y guitarrista Don Curro, germen de esta otra historia. "Hace unos cuatro años conocí a Don Curro -recuerda Bech-, que me enseñó un montón de fotografías. En principio se me ocurrió hacer un corto, pero me piqué, seguí investigando y de Don Curro pasé a Ricardo Pachón, a Pive Amador... Un sitio me llevaba a otro y había además mucha gente anónima que tenía algún vídeo. Hablé también con su núcleo duro, sus músicos, y con personas que habían colaborado con él: Luz Casal, Alberto García Alix... Fue una casualidad, pero por entonces incluso vinieron a Sevilla su mujer y su hijo y también los pude entrevistar".

La leyenda de aquella vasta fortuna británica dilapida en un abrir y cerrar de ojos, al amparo de la noche marbellí, es de las más sabrosas en la historia del rock local. Sólo se sabía a ciencia cierta que la mujer de Silvio, Caroline Williams, lo abandonó cuando el hijo de ambos, Sam Fernández, contaba poco más de dos años. "Que si era millonaria, camarera de la reina de Inglaterra, que si su hijo jugaba en el Chelsea... -relata Bech-. Nada, jugó una época en los infantiles y lo dejó. Sí que es cierto que su abuela fue camarera de la reina y que la suya es una familia aristocrática. Pero fui prudente a la hora de preguntar por los motivos de la separación, me centré en cómo se conocieron y todo eso. Y el hijo me resultó más interesante, no sabía nada de su padre más allá de lo que su madre le había contado. Que había sido batería y poco más. Se quedó bastante impresionado con lo que Silvio llegó a representar aquí".

Coproducido por La Mirada Oblicua y la RTVA, A la diestra del cielo seguirá su camino en el habitual circuito de festivales y podrá verse, en una versión reducida, en la televisión andaluza. Luego, con suerte, llegará el DVD repleto de material inédito, ése que puede aportar pistas para desentrañar al personaje. Si hace falta. "A pesar del precio tan alto que pagó por ello, sobre todo en sus últimos años, que fueron realmente malos a consecuencia de su alcoholismo, creo que le gustaba la vida que llevaba, que era tal cual la imagen que ofrecía. Pasaba de todo y no le gustaba protestar. Tenía recovecos difíciles de conocer, pero todo el mundo tiene sus problemas", concluye Bech.


Sobre Silvio:

De repente, me acordé de Silvio por Jesús Alvarado

Silvio y Barra Libre…

Silvio y Luzbel…

Silvio y Sacramento…

Silvio y los Diplomáticos…

Silvio y el Sevilla FC.

Silvio era del Sevilla (Club de Fútbol para él) más que de ninguna otra cosa, quitando el rock…y así, así.

Silvio era de ver a su peaso Sevilla el solo, a su bola, con su peaso colocón, y su pitillo, y sus gritos y sus goles. Silvio era de Manolo Cardo y de la escuela sevillana…pero moría con Polster y con los goles del Príncipe austríaco del Gol…

Silvio Fernández Melgarejo, Qué tío más grande.

Lo que hubieras disfrutado tú en el Centenario del Sevilla encima de un escenario horas y horas y más horas de rock sevillano, hasta que te cayeras literalmente al suelo sin sentido, porque todos los que tenías (yo creo que más de cinco) los habrías entregado por la causa.

De repente me acordé de Silvio…y de ese joya de cd que me regaló mi amigo Victorio, bético él…

Pero si Silvio siendo tan sevillista como era fue capaz de regalar al beticismo ese temazo del “no busques más que no hay” ¿cómo no iba Victorio a darme a mí ese cd?

Os dejo este tema, “Tristeza”, para que lo recordéis conmigo…ojo a las cosas que dice…

Mientras lo escucho, me parece verlo paseando en la penumbra de la noche por cualquier calle de Los Remedios, costero a costero, con su eterno cigarrillo entre lo dedos y gritando:

¡¡¡Viva Manolo Cardooooo!!!!

¿Cómo es ese trozo en el que dice…?

“Cuando yo vuelvo sin dinero, sin destino
solo y sin razón
escucho un grito, ¡Sevilla!
dentro de mi corazón…”

Sólo conociendo a Silvio podemos llegar a entender el sevillismo que encierra esa estrofa.

¿O dice “gritos de vida”?

Yo me quedo con lo primero…

Por cierto, me está encantando el cariz que está tomando este post.

Sería bonito que todo el que tenga alguna anécdota que contar sobre el gran Silvio la dejase aquí, a modo de homenaje.

Perdo Gómez Rayo… a ver qué nos cuentas tú...


Silvio, por Antonio Burgos

ES sencillamente genial. Más sevillano que la urna de Laureano de Pina donde reposan los restos de su admirado San Fernando. Un personaje, en esta Sevilla creadora inagotable de personajes. Contamos historias de los antiguos cuando tenemos la obligación de levantar literariamente el mapa de la Sevilla de nuestros días, para que los siglos venideros nos tomen por locos.

He tenido en estos días dos encuentros con Silvio que me mueven a recuadro. El primero de ellos fue en la terraza de Jesús Quintero, la noche del concierto de campanas. Estaba allí arriba, ante la impresionante nave de piedra de la Catedral, el mundo de Jesús Quintero, los personajes de Jesús Quintero, que a mí siempre me causan un gran respeto por lo que se impresionan ante las cosas de Sevilla, por el silencio con que tratan de comprender los arcanos. Había en las altas barandas del Loco el mismo silencio que había esta pasada madrugada en sus balcones colgados con damascos y luminarias, cuando pasaban los nazarenos del Silencio. A mí me impresiona más el silencio de Sevilla entre los heterodoxos del Loco que entre los ortodoxos capillitas. En éstos, es obligado, de rúbrica. En aquéllos, es como una búsqueda de la verdad por el certísimo camino de la duda.

Y en estas estábamos, absortos en la contemplación de tanta belleza, que hasta el cielo y los vientos le habían prestado a Sevilla unas nubes pintadas toledanamente por El Greco, cuando alguien dijo:

--Está ahí Silvio, ¿pero sabéis lo que está haciendo?

--¿El qué?

--Oyendo el partido del Sevilla con un transistor...

Llegué a comprenderlo. Cada cual se busca la belleza como puede. Y para Silvio, la belleza no estaba en la noche, en la llovizna, en el viento, en las nubes, en las campanas de la Giralda y en los sonidos de la espadaña de la Puerta del Perdón, sino en los goles de Polster. Silvio sabe mejor que nadie por qué en Sevilla hay una calle que se llama Goles.

Terminó el concierto y me acerqué a saludarlo:

--¿Qué te ha parecido?-- le dije.

Me contestó, desde la genialidad del desvarío:

--Uno a cero vamos ya...

No le hacía falta a Silvio oír las campanas. El oye campanas y sabe dónde: en sus sueños de Sevilla. Lo comprobé en el segundo encuentro, también de la mano de Jesús Quintero, que fue ante la pantalla del televisor. El genial Silvio hablaba de los Papas y se metía por las siete revueltas del ser de Sevilla:

--¡Hombre, ese Pío XII ... ! Y Juan XXIII... Y Las Candelarias, y El Cachorro...

Ni Adriano del Valle escribió este poema ultraísta de Sevilla, saltar de los papas a los barrios y de los barrios a las cofradías, con la más aplastante lógica. Y ni Manuel Barea, emperador de la cuaresma, sabe tanto del bacalao como sabe Silvio. Silvio encuentra a Sevilla en el bacalao. Gracias al bacalao existe la Semana Santa. Aquí sabemos más del bacalao que en Noruega. La gente sale de nazareno sólo por pasar por la esquina del Bacalao. Toda una teoría del bacalao que me recordaba los discursos en camelo del humanista Luis Toro Buiza, los antofagastas del grupo Mediodía. La mejor Sevilla, sólo al alcance de los que, como Silvio, son estrictamente geniales.

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