Yo también formo parte del club de los decepcionados

.
En líneas generales, el score es excesivamente ruidoso, y digo bien, ruidoso, en vez de potente. Y cuando no, resulta demasiado insulso y atonal

. Ciertamente esperaba mucho más de un compositor que en las últimas fechas pegaba con fuerza y parecía inspirado, como
Brian Tyler.
Tiene la relativa excusa de la "aportación" de
Klaus Badelt a este trabajo, desde luego nefasta, una joven promesa con un inicio espectacular pero cuya creatividad se le ha atragantado en seguida. En este caso el trabajo de Badelt consistió en llevar a cabo "arreglos" a la obra original de Tyler para darle un toque más moderno. Esto significó introducir samplers a mansalva en un trabajo emimentemente orquestal con efectos a lo Matrix, incorporando además una innecesaria guitarra eléctrica que no aporta nada y que ocasionalmente hasta llega a chirriar los oídos.
El resultado es una auténtica cacofonía que me trae a la memoria al Elliot Goldenthal más experimental (aquél que pudimos escuchar en Heat) y que se manifiesta en la misma pieza central de la banda sonora (
The cross over), lo que asegura por tanto su reiteración. Otra evidente influencia es la de Howard Shore, tanto en sus recursos ambientales propio de sus composiciones para las películas de Cronenberg como, más recientemente, en su uso de los coros.
Lo peor es quedarnos con la sensación de escuchar una banda sonora que queda en tierra de nadie a medio camino entre un score de suspense al más puro estilo Tyler (aunque mucho menos inspirado de lo normal) y una música que pretende ser vanguardista pero que se queda en las intenciones.
Aún así encontramos algunas pistas de calidad que salvan al disco de la quema definitiva:
-
Deo et patri: De corte espiritual, resulta muy llamativo e invita a la relajación. Eso sí, casi se imagina uno a los elfos de El señor de los anillos, porque su cántico es similar

.
-
Into the light: El mejor ambientado, con toques góticos y estupenda percusión. Entre el minuto 0'30 y el 1'28 escuchamos uno de los mejores momentos de la banda sonora

.
-
Circle of hell: Su duración (5'39) permite desarrollar pausadamente una melodía agradable al oído, sin estridencias, algo de agradecer después de tanto chirrido. El final se dispara, pero con orden orquestal, y por ello no desentona

.
-
John: El tema más íntimo del disco, a piano. Transmite la melancolía apropiada al personaje, resultando bastante digno.
Existe alguna que otra pista más de interés, como
Resurrection, con un arranque estupendo que luego es dilapidado en su último medio minuto. Una lástima

.
Así pues, una banda sonora perfectamente prescindible, sin ideas nuevas y no particularmente agradable de oír en una escucha aislada, con una poco acertada combinación de elementos. Aún así nos deja escuchar algún tema bastante aceptable o incluso bueno

.
-
Lo mejor: Las pocas partes melódicas existentes e "Into the light".
-
Lo peor: Los arreglos para "modernizar" la composición original y que de sus 50 minutos de duración sobran muchos.
-
Nota final: 2 (sobre 5)